Querido hijo, todas las personas que estamos cerca de ti procuramos hacer nuestro trabajo lo mejor que podemos, lo mismo ocurrirá en el futuro con tu pareja y con tus verdaderas amistades… Pero hacer lo correcto no es nada fácil…
Me refiero a que ya sea por narcisismo, por ignorancia o por nuestras pasiones, muchos de nosotros confundimos al lobo con una oveja o a la araña con un animal cariñoso de compañía, porque las cosas en este mundo están muy, pero que muy mezcladas. Lo bueno y lo malo está muy mezclado.
Hace poco en la prensa se comentaba que la educación de los niños estaba creando ratones propensos a colocar sus cuerpecitos a merced de las trampas porque la realidad no estaba siendo explicada con ninguna precisión, por el contrario, se estaba sesgando y ubicando a la infancia en un mundo multicolor de tenues y esponjosas tonalidades.
A colación de esta opinión en prensa mi “contrario” me recordó que en Australia se había prohibido el capítulo de la arañita Patas largas (Peppa Pig) porque este animalejo aparecía bondadosamente representado y las arañas australianas no tienen ni la más mínima pizca de gracia.
Lo mismo contaba A. Perez-Reverte con respecto a los lobos y el halo amigable con que son actualmente presentados en los cuentos e historias infantiles, y en el mismo artículo recordaba el triste espectáculo de familias huyendo de manadas en los bosques serbios, cuando fue corresponsal de guerra…
En nuestras relaciones también existen depredadores y depredados…, aunque desde  la infancia cada vez haya menos referencias al peligro real que podemos vivir en muchas ocasiones. Tanto familiares o amables compañeros de clase puede que con sus aparentemente inocentes palabras, nos ayuden a estar más cerca del lado oscuro que de la positividad
Desde el calumniador hasta el quejica hay un gran abismo, el primero te pone una inyección en la vena para acabar con la justicia…, y el segundo te va dando pequeñas dosis de un veneno que a largo plazo te mata la alegría y con ella mueren la verdad y la belleza.
Con esto quiero decir que reblandecidos nuestros filtros desde la infancia, cuando llegamos a la edad madura, podemos perder el norte con facilidad al estar desprovistos de sistema inmunológico, pues nos han educado en un mundo de fantasía donde ya no hay brujas, ni ogros, ni madrastas, ni lobos peligrosos…
Pero no basta tan solo con descubrir bajo el velo lo que realmente se esconde… Más bien hay que actuar de forma cauta recopilando toda la información posible cuando alguien hace un duro juicio sobre cualquiera para salvarnos de las calumnias y, contra los quejicas, podemos dar ejemplo sin quejarnos constantemente de nimiedades como el olor del baño, el carácter de fulanito, la ropa de menganita o el llanto del bebé…
A no ser que sea por algo realmente importante… no te quejes, no seas un quejica.
No solo existe lo bueno también está lo malo, hijo, este mundo es dual. Recuerda que las palabras tienen la fuerza de ayudar a definir una frontera para que cada cosa esté en su sitio… Y no dejes que un dulce sígueme… como el de Maia Vidal  desmorone tus principios al caer seducido en las redes del lado oscuro.

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Calle abajo y después hacia arriba

Mira su paso. Estoy en el número B1

Vamos entra y perdona por el lío

Te ví parado allí y te pedí fuego

Toqué mi pelo suavemente y miraste como yo esperaba

Eché mi cabeza hacia atrás mientras reía,

toque tu brazo mirando dentro de tus ojos…

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